Serpiente y Cerdo
Serpiente y Cerdo forman una oposición en el horóscopo chino, con los elementos fijos fuego y agua. La puntuación orientativa de compatibilidad es del 42 %. A continuación, de qué se compone según las reglas tradicionales y qué significa en la práctica.
Grado de compatibilidad
Los signos están enfrentados en el círculo: es uno de los «seis choques», la combinación más difícil del sistema chino. Se considera que estos signos ven la vida de forma radicalmente distinta: lo que a uno le parece natural, al otro le parece inadmisible.
Lo que cada uno aporta a la pareja: la Serpiente, profundidad, intuición y la capacidad de ver los motivos de la gente; el Cerdo, generosidad, bondad y la capacidad de perdonar.
Una salvedad importante: en este horóscopo el año chino no empieza el 1 de enero, sino el día de Lichun, el 3, el 4 o el 5 de febrero. Si nació en enero o a principios de febrero, compruebe su signo con la calculadora; de lo contrario, estará leyendo la página de otro signo.
En el amor
La Serpiente se apega con fuerza, siente celos en silencio y no lo deja ver. El Cerdo ama abiertamente y confía más de lo que convendría.
La Serpiente espera lealtad, silencio y derecho a su propio espacio; el Cerdo, tranquilidad, bienestar material y paz en casa.
En el matrimonio y la vida cotidiana
La Serpiente organiza la casa con gusto y no tolera el caos. El Cerdo lleva una casa hospitalaria y no ahorra donde podría.
En el trabajo, los signos opuestos se llevan mejor que en el matrimonio: los papeles profesionales están separados, mientras que en casa esas mismas diferencias golpean siempre en el mismo punto.
Puntos débiles de la pareja
En un conflicto, la Serpiente calla y saca conclusiones a solas, sin comprobarlas. El Cerdo aguanta demasiado y estalla por una tontería.
El principal riesgo es la incomprensión mutua en las cuestiones de fondo, no en los detalles.
Consejos para la pareja
- A la Serpiente le conviene comprobar sus sospechas con una pregunta, no con la observación.
- Al Cerdo le conviene marcar sus límites antes, y no después de la décima concesión.
- Para ambos: recordar que los «seis choques» no son una sentencia, sino la descripción de una diferencia; muchísimas parejas así conviven durante décadas, solo que tienen que explicarse más a menudo.