Caballo y Cabra
Caballo y Cabra forman una de las «seis alianzas» (六合) del horóscopo chino, con los elementos fijos fuego y tierra. La puntuación orientativa de compatibilidad es del 85 %. A continuación, de qué se compone según las reglas tradicionales y qué significa en la práctica.
Grado de compatibilidad
Estos signos no comparten triángulo ni se oponen entre sí, pero forman una de las seis alianzas clásicas (六合). La tradición considera esta alianza una de las más afortunadas: los signos se complementan como dos mitades y se ponen de acuerdo fácilmente en lo esencial.
Lo que cada uno aporta a la pareja: el Caballo, ligereza, energía y la capacidad de disfrutar el presente; la Cabra, dulzura, buen gusto y atención al estado de ánimo de la pareja.
Una salvedad importante: en este horóscopo el año chino no empieza el 1 de enero, sino el día de Lichun, el 3, el 4 o el 5 de febrero. Si nació en enero o a principios de febrero, compruebe su signo con la calculadora; de lo contrario, estará leyendo la página de otro signo.
En el amor
El Caballo se enamora de golpe y no soporta que lo aten. La Cabra se apega en serio y necesita confirmaciones constantes.
El Caballo espera movimiento, compañía y libertad; la Cabra, cuidados, cariño y seguridad en el futuro.
En el matrimonio y la vida cotidiana
El Caballo tolera las tareas domésticas mientras no se conviertan en rutina. La Cabra embellece el hogar, pero no le gusta hacerse cargo del dinero.
En la amistad y en el trabajo, una pareja así suele ser más tranquila que en el matrimonio: los límites profesionales los marca la tarea, mientras que los domésticos hay que hablarlos.
Puntos débiles de la pareja
En un conflicto, el Caballo huye de la conversación literalmente: se levanta y se va. La Cabra se ofende y espera que noten cómo se siente sin decir nada.
El principal riesgo es la costumbre: a esta pareja la cercanía le resulta fácil, y se deja de cuidarla.
Consejos para la pareja
- Al Caballo le conviene fijar cuándo retomará la conversación, en lugar de simplemente desaparecer.
- A la Cabra le conviene pedir las cosas directamente: en esta pareja las indirectas no funcionan.
- Para ambos: cuidar lo que llegó con facilidad; los planes comunes y los pequeños rituales sostienen una unión así.