Mono y Cerdo
Mono y Cerdo forman una de las «seis parejas dañinas» (六害) del horóscopo chino, con los elementos fijos metal y agua. La puntuación orientativa de compatibilidad es del 55 %. A continuación, de qué se compone según las reglas tradicionales y qué significa en la práctica.
Grado de compatibilidad
Estos signos no comparten triángulo ni se oponen directamente, pero forman una de las seis parejas «dañinas» (六害). La tradición ve en ella una fricción oculta: puede que no haya peleas abiertas, pero se acumulan pequeños agravios y malentendidos. Es más suave que la oposición, pero es importante expresar las expectativas en voz alta.
Lo que cada uno aporta a la pareja: el Mono, inventiva, humor y la capacidad de resolver lo irresoluble; el Cerdo, generosidad, bondad y la capacidad de perdonar.
Una salvedad importante: en este horóscopo el año chino no empieza el 1 de enero, sino el día de Lichun, el 3, el 4 o el 5 de febrero. Si nació en enero o a principios de febrero, compruebe su signo con la calculadora; de lo contrario, estará leyendo la página de otro signo.
En el amor
El Mono se entusiasma con facilidad y se aburre en cuanto todo se vuelve previsible. El Cerdo ama abiertamente y confía más de lo que convendría.
El Mono espera interés y margen de maniobra; el Cerdo, tranquilidad, bienestar material y paz en casa.
En el matrimonio y la vida cotidiana
El Mono no lleva la casa, la optimiza: se ingeniará la forma de no hacer las cosas. El Cerdo lleva una casa hospitalaria y no ahorra donde podría.
En la amistad y en el trabajo, una pareja así suele ser más tranquila que en el matrimonio: los límites profesionales los marca la tarea, mientras que los domésticos hay que hablarlos.
Puntos débiles de la pareja
En un conflicto, el Mono recurre a artimañas donde sería más sencillo llegar a un acuerdo honesto. El Cerdo aguanta demasiado y estalla por una tontería.
El principal riesgo es lo que se calla: los pequeños agravios se acumulan y estallan donde nadie los esperaba.
Consejos para la pareja
- Al Mono le conviene elegir alguna vez el camino directo en lugar del ingenioso.
- Al Cerdo le conviene marcar sus límites antes, y no después de la décima concesión.
- Para ambos: expresar las expectativas de antemano, no después del agravio.