Cabra y Cerdo
Cabra y Cerdo: un mismo triángulo de compatibilidad en el horóscopo chino; los elementos fijos de los signos son la tierra y el agua. La puntuación orientativa de compatibilidad es del 92 %. A continuación verá de qué se compone según las reglas tradicionales y qué significa en la práctica.
Grado de compatibilidad
Los signos pertenecen a un mismo «triángulo de compatibilidad», el de los pacificadores (Conejo, Cabra, Cerdo). Es la mejor combinación del sistema chino: los signos están separados por cuatro posiciones y, según la tradición, actúan al mismo ritmo y entienden los motivos del otro sin explicaciones.
Lo que cada uno aporta a la pareja: la Cabra, dulzura, buen gusto y atención al estado de ánimo de su pareja; el Cerdo, generosidad, buen carácter y capacidad de perdonar.
Una salvedad importante: en este horóscopo el año chino no empieza el 1 de enero, sino el día de Lichun, el 3, el 4 o el 5 de febrero. Si nació en enero o a principios de febrero, compruebe su signo con la calculadora; de lo contrario, estará leyendo la página de otro signo.
En el amor
La Cabra se apega en serio y necesita confirmaciones constantes. El Cerdo ama abiertamente y confía más de lo que convendría.
La Cabra espera cuidado, calidez y seguridad en el mañana; el Cerdo, tranquilidad, bienestar y paz en el hogar.
En el matrimonio y la vida cotidiana
La Cabra embellece el hogar, pero no le gusta responsabilizarse del dinero. El Cerdo lleva la casa con hospitalidad y no ahorra donde podría.
En el trabajo esta pareja funciona especialmente bien: la tradición considera buenos socios a los signos de un mismo triángulo, y en la práctica eso significa que coinciden en el ritmo.
Puntos débiles de la pareja
En un conflicto, la Cabra se ofende y espera que su estado se note sin palabras. El Cerdo aguanta demasiado y estalla por una tontería.
El principal riesgo es que todo resulte demasiado fácil: a la pareja puede faltarle resistencia externa para crecer de verdad.
Consejos para la pareja
- A la Cabra le conviene pedir las cosas directamente: en esta pareja las indirectas no funcionan.
- Al Cerdo le conviene marcar sus límites antes, y no después de la décima concesión.
- Para ambos: no tomar la facilidad por un mérito; el triángulo da armonía, pero no exime de trabajar en la relación.