Géminis y Virgo
Géminis y Virgo combinan los elementos «aire» y «tierra», en aspecto de «cuadratura». La puntuación orientativa de compatibilidad es del 40 %. A continuación se analiza de qué se compone y qué funciona y qué no en esta pareja.
Grado de compatibilidad
Entre los signos hay 90 grados: la misma modalidad con elementos incompatibles. La astrología considera la cuadratura el aspecto más tenso: ambos son igual de activos, igual de tercos o igual de cambiantes, pero actúan de forma distinta.
Aire y tierra son la combinación de la idea y la práctica: uno inventa, el otro ejecuta. Si se aceptan los papeles, la pareja es muy eficaz. Ambos signos son mutables: los dos son flexibles y se adaptan con facilidad. La relación será maleable, pero no habrá quién tome decisiones firmes.
Lo que cada uno aporta a la pareja: Géminis, ligereza, conversación y la capacidad de mirar un problema desde otro ángulo; Virgo, atención al detalle, orden y una ayuda real, no declarativa.
En el amor
Géminis se enamora de la conversación: si llega el aburrimiento, los sentimientos se van antes que la persona. Virgo demuestra sus sentimientos con hechos y lleva mal las grandes palabras sin respaldo.
Géminis espera interés, novedad y un interlocutor, no solo una pareja; Virgo, reglas claras y que se note su esfuerzo. Las necesidades son distintas, y es justo aquí donde suele surgir la primera decepción: cada uno da lo que necesita él mismo, no lo que necesita el otro.
En el matrimonio y la vida cotidiana
Géminis lleva la casa a arrebatos y no soporta las obligaciones monótonas. Virgo carga con la casa, y los estándares del hogar serán los suyos.
Al menos uno de los dos se toma en serio lo doméstico: eso salva a la pareja del caos, pero corre el riesgo de convertirse en un desequilibrio: uno carga con todo y el otro cree que así debe ser.
En la amistad y en el trabajo, una pareja así suele ser más estable que en el matrimonio: allí los papeles los define la tarea, y en casa hay que hablarlos.
Puntos débiles de la pareja
En un conflicto, Géminis esquiva la conversación seria con una broma y cambia de opinión a mitad de la discusión. Virgo corrige y puntualiza cuando la pareja esperaba apoyo.
El principal riesgo es la lucha por ver qué forma de resolver los problemas es la correcta.
Consejos para la pareja
- A Géminis le conviene llevar hasta el final al menos una conversación difícil, sin cambiar de tema.
- A Virgo le conviene, una vez por semana, reconocer en voz alta lo que su pareja hizo bien.
- Para ambos: acordar de antemano las reglas de las discusiones; en esta combinación habrá peleas, y lo importante es que sean breves.