Cáncer y Leo
Cáncer y Leo: combinación de los elementos «agua» y «fuego», aspecto «signos contiguos». Puntuación orientativa de compatibilidad: 45 %. A continuación explicamos de dónde sale y qué funciona en esta pareja y qué no.
Grado de compatibilidad
Los signos están uno junto al otro en el círculo, pero pertenecen a elementos y modalidades distintos: es una de las combinaciones más incómodas de la astrología. Hay poco lenguaje común, pero sí interés por lo diferente.
Fuego y agua son una combinación difícil: uno actúa y el otro siente. El agua apaga el fuego y el fuego evapora el agua; todo depende de saber parar a tiempo. Un signo inicia y el otro sostiene: es una combinación funcional, porque la pareja tiene tanto impulso como continuidad.
Lo que cada uno aporta a la pareja: Cáncer, cuidado, memoria para lo importante y la capacidad de crear un ambiente de hogar; Leo, generosidad, calidez y una seguridad que invita a seguirlo.
En el amor
Cáncer se apega profundamente y recuerda durante mucho tiempo las ofensas, incluso las ya perdonadas. Leo corteja a lo grande y espera que le demuestren los sentimientos, no solo que existan.
Cáncer necesita seguridad y la certeza de que no lo abandonarán; Leo, admiración y que nadie cuestione sus decisiones delante de otros. Sus necesidades son distintas, y es aquí donde suele surgir la primera decepción: cada uno da lo que necesita él mismo, no lo que necesita el otro.
En el matrimonio y la vida cotidiana
Cáncer considera la casa su territorio y la lleva a su manera. Leo se ocupa de la casa cuando se nota; el trabajo invisible lo considera cosa de otros.
En esta pareja, lo doméstico depende del estado de ánimo, no de un sistema: conviene acordar unos cuantos puntos fijos y no tocar el resto.
En la amistad y en el trabajo, una pareja así suele ser más estable que en el matrimonio: allí los papeles los define la tarea, y en casa hay que hablarlos.
Puntos débiles de la pareja
En un conflicto, Cáncer se ofende en silencio y espera que el otro adivine el motivo sin pistas. Leo se toma cualquier objeción como un ataque personal.
El principal riesgo es la sensación de que el otro «no va por ahí»: hablan idiomas distintos pese a la cercanía aparente.
Consejos para la pareja
- A Cáncer le conviene expresar el agravio en voz alta el mismo día, no una semana después.
- A Leo le conviene separar la crítica de una decisión de la crítica a la persona, en ambos sentidos.
- Para ambos: acordar de antemano las reglas de las discusiones; en esta combinación habrá peleas, y lo importante es que sean breves.