Casa 12
La duodécima casa es la casa de lo oculto: el retiro, el subconsciente, las instituciones cerradas y lo que uno no muestra a nadie.
Qué rige la casa
La duodécima casa rige lo que ocurre entre bastidores: la vida interior, el retiro, los secretos y, en la tradición clásica, los hospitales, las cárceles y los monasterios, es decir, los lugares donde la persona está aislada.
La lectura moderna es más suave: es el ámbito de la recuperación, el trabajo interior y aquello de lo que aún hay que tomar conciencia.
Planetas en la casa
Neptuno en la duodécima casa está en su terreno: gran imaginación y tendencia a encerrarse en uno mismo. Saturno, soledad y miedos. El Sol, una persona cuya esencia queda oculta a los demás. Marte, una agresividad reprimida que sale de forma inesperada.
El signo en la cúspide y la casa vacía
El signo en la cúspide describe lo que la persona no muestra y cómo descansa.
Los textos populares llaman a la duodécima casa «la casa de los enemigos y las desgracias», lo cual simplifica mucho los significados clásicos. No hay ningún motivo para esperar desgracias por tener un planeta en esta casa.